II
Arribó el agua abrileña
Entre el mirto, la rosa y el romero,
Y un vendaval de aromas corretea por lugares
Habitados y vacíos de pensamientos,
Momentos inesperados ampara el camino tortuoso,
Peligroso donde tu fina espalda
Instiga el sudor y la sangre de mis dedos ciegos y temblorosos,
Cobardes y exhaustos.
Subió el estruendo de los cielos entre el mirto, la rosa y el romero,
Y entero mi pulso agrava mi mirada
Sobre tu busto cuarzo sensible
Y temible mis gestos famélicos te acarician
Desde tus cimientos hasta tus alturas.
Se rinde el soplido mañanero bajo el mirto, la rosa y el romero,
Y la línea que describe tus caderas,
Canteras donde renace mi alma,
Las devoran complacidas mis pupilas
Sombrías en ocasiones, llena de luces, otras…
…Y entre tu mirto, tu rosa y tu romero
Quiero arraigar y revestirme de tus perfumes
De tus coronas de dolor, verdor y gloria…
…y entre tu mirto, tu rosa y romero
Descender crucificado y vivir
Como un cíngaro señero y errante
Como un cristo vano y pecador.
ANSÍE...
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Ansíe ver nuevamente tu sonrisa,
inundando tu faz
dejando a un lado tu antifaz,
de pena solapada
y desgano sin prisa.
Ansíe
como mariguanero angustiado
ro...
Hace 13 años