Hundí mis dientes en tu cuero maduro
Y una vez dentro no pude salir,
Como si las dos vías escogidas
No permitieran retornos,
Con un solo incentivo: tu sangre.
Desplazo mis dedos torpes en todas tus líneas,
Como si la distancia no es
Y tu esencia me atara
Para probar que los avernos,
Sus demonios y caricias,
Palmadas y ósculos,
Son en realidad una divinidad.
Poso mis pupilas cegadas una vez más,
Para retirar a los dioses o a Dios,
Para fingir temor ante diablos o Beelzebub,
Para darte vida a ti
Y morir en paz como descansa la roca,
Yace inmutable bajo el frescor del río.
¿Quién ha dicho que la piedra ha muerto?
¡No me detengo!
Siguen mis dientes en ti
Y mis manos ya te han desdibujado,
Mis ojos son un sendero desatado
Que no quiere llegar jamás.
Silencio…
Hablar quizás es un demás.
Mi objetivo es tu cuero,
Para vivir de tus fluidos
O morir por ellos,
Sin aliento que dar
Y un temblor para digerir.
Mi objetivo es tu cuero,
Para ser tu averno
Sin cielos posibles…
…allí estarás
Cuero y fluidos,
Aguardando esta luz
1 comentario:
Qué Lindo!!! cuanto sentimiento! cuanto detalle!
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