Salmo

De sangre sus lágrimas y su lengua;

Y sus ojos: flamígeros como el cielo

Trastornado que habló en Sodoma.

Mi alma transpira angustia

Y mis manos agonizan lúgubres;

Clama la mirada ardiente en el rencor

Llorando la calma alguna vez en vida

Y ahora boga en el limbo

Burlándose de mi inextinta fiebre asesina...

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martes, 23 de noviembre de 2010

Caracolas

Líneas como caracolas
conllevan a dos gorfes,
aguas carnales,
savias
y un grito.

Cuando emerja tu media luna
sobre la tundra
sombría y desmalezada
elevaré mi cántico infernal
invocaré flama
y leche
para ofrendar a tus pies,
Mujer.

Me desharé en sudor
renaceré en tu vientre,
abriré la comarca
y tú,
Mujer,
emprenderás tu partida
hacia el horizonte perdido
de la tarde,
serás libre
una vez más,
seré absuelto,
Mujer.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Poema 10


¿Qué podrías decirme?

Caído de la matriz que te sostuvo,

Del tallo que te nutrió;

Ya sólo eres el despojo,

El más venusto y extraño

El más purpúreo y retraído.

Tú, frágil coraza seda

Tornasol peto exilado.

¿Qué podrías decirme lloroso,

Que mueres como humano

En la fétida tumba de ellos?

¿Dónde flébil despojo

Cayó la corona que pomposo ornabas?

Perfecto matiz purpúreo y retraído,

Epitafios endrinos y hasta burlones

Quedan a tu costado,

Y tu venustez exquisita fenece,

Sin gloria ni pan ni vino.

¿Qué podrías decirme?

Arrancado de la calida saya

De la madre que te amó,

Que amamantó tus aromas,

Disecado entre viejas hojas…

…¿Qué podrías decirme muerto

De tu esperanza mal pintada

Si he sido yo quien te ha llevado allí?

Argonautas y Cristos Paganos; Magdalenas y Judas embarcados en este viaje

Salmo

De sangre sus lágrimas y su lengua;

Y sus ojos: flamígeros como el cielo

Trastornado que habló en Sodoma.

Mi cuerpo se pudre de desquicia

Y mi pecho purulento de lombrices

Gime plañidero retorciéndose en el fango,

Desdibujando la luz,

Blanqueando toda sonrisa que cíñese de mis labios

Que vomitan negros timbres iracundos.

Musadictos