Salmo

De sangre sus lágrimas y su lengua;

Y sus ojos: flamígeros como el cielo

Trastornado que habló en Sodoma.

Mi alma transpira angustia

Y mis manos agonizan lúgubres;

Clama la mirada ardiente en el rencor

Llorando la calma alguna vez en vida

Y ahora boga en el limbo

Burlándose de mi inextinta fiebre asesina...

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martes, 23 de noviembre de 2010

Caracolas

Líneas como caracolas
conllevan a dos gorfes,
aguas carnales,
savias
y un grito.

Cuando emerja tu media luna
sobre la tundra
sombría y desmalezada
elevaré mi cántico infernal
invocaré flama
y leche
para ofrendar a tus pies,
Mujer.

Me desharé en sudor
renaceré en tu vientre,
abriré la comarca
y tú,
Mujer,
emprenderás tu partida
hacia el horizonte perdido
de la tarde,
serás libre
una vez más,
seré absuelto,
Mujer.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es un acto muy interesante...

Argonautas y Cristos Paganos; Magdalenas y Judas embarcados en este viaje

Salmo

De sangre sus lágrimas y su lengua;

Y sus ojos: flamígeros como el cielo

Trastornado que habló en Sodoma.

Mi cuerpo se pudre de desquicia

Y mi pecho purulento de lombrices

Gime plañidero retorciéndose en el fango,

Desdibujando la luz,

Blanqueando toda sonrisa que cíñese de mis labios

Que vomitan negros timbres iracundos.

Musadictos