Los de aquella batalla guardaron silencio
En los puentes de piedra moderna y sucia,
En las acequias donde brotaba agua y sangre,
Alrededor de los árboles de luces intermitentes
En las acequias donde brotaba agua y sangre,
Alrededor de los árboles de luces intermitentes
Controladores de estampid
as rodantes
Con gamas viscerales, áureas, carmesíes;
Y callaron sólo ese día para morir
Con dagas de plomo y cobre dentro de sus nucas,
En sus espaldas y en sus sienes;
Nadie gritó por dolor o temor, o clamando piedad;
Los de aquella batalla ensordecieron al Ávila
Con sus silencios de vida y gloria;
Y existen en las líneas y horizontes,
Con gamas viscerales, áureas, carmesíes;
Y callaron sólo ese día para morir
Con dagas de plomo y cobre dentro de sus nucas,
En sus espaldas y en sus sienes;
Nadie gritó por dolor o temor, o clamando piedad;
Los de aquella batalla ensordecieron al Ávila
Con sus silencios de vida y gloria;
Y existen en las líneas y horizontes,
En los vientos y voces de otros heraldos
Que brotan de las entrañas de los ranchos
Que brotan de las entrañas de los ranchos
Con sus armazones de cuero y huesos
Cada cual con su Biblia o Corán o Popol Vuh entre sus manos,
Cada quien nombró su aspiración,
Con sus palabras inauditas que claman verdad
En busca de sal, vino y justicia.
Los de aquella batalla fuimos nosotros,
Cada quien nombró su aspiración,
Con sus palabras inauditas que claman verdad
En busca de sal, vino y justicia.
Los de aquella batalla fuimos nosotros,
Fuimos aquellos y los otros,
Los de aquí y los de allá,
Los que nacieron ayer y hoy,
Los que nacieron mañana…
Los de aquí y los de allá,
Los que nacieron ayer y hoy,
Los que nacieron mañana…
en cualquier tiempo o espacio……
no importa…
…nada importa…
…la batalla abarcó todo.
Los de aquella batalla cruzaron las sombras
De muñecos vestidos de negro,
Con ojos rojos, de dientes negros,
…nada importa…
…la batalla abarcó todo.
Los de aquella batalla cruzaron las sombras
De muñecos vestidos de negro,
Con ojos rojos, de dientes negros,
Con espadas de fuego y empuñaduras negras,
Negras uñas manchadas de savia humana
Envainaban las lanzas negras y sádicas
Y fue allí que callaron ese día...
Negras uñas manchadas de savia humana
Envainaban las lanzas negras y sádicas
Y fue allí que callaron ese día...
y sus lenguas inmóviles recorrían las calles
Y se estremecieron las montañas
Y llegó la lluvia con su obligación de verdor y aromas
A diseminar la locura de la libertad,
A regar la tierra con la vid
Y se estremecieron las montañas
Y llegó la lluvia con su obligación de verdor y aromas
A diseminar la locura de la libertad,
A regar la tierra con la vid
De los de aquella batalla,
A limpiar los rostros de los que lloramos,
Los que lloraron, los que llorarán…
…el tiempo no importa, el espacio tampoco,
Los que lloraron, los que llorarán…
…el tiempo no importa, el espacio tampoco,
Aquella batalla ha abarca
do todo.

2 comentarios:
excelente blog de verdad me encanto mucho todo lo que alli encontre¡¡ muchas felicidades por hacer lo que haces
excelente blog de verdad me encanto mucho todo lo que alli encontre¡¡ muchas felicidades por hacer lo que haces
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