En la carretera de huesos y hollín
están los testimonios,
marcados
incesantes
tripulados con los últimos respiros
de la resistencia.
Los nocturnales noticieros
repletos de deslenguados
pasados augurios,
cerraron los libretos…
…ya no les volvió el alma.
Avanzo creyendo en ti,
para que esta oscuridad fluctuante
me acobije
solo hasta las rodillas...
...mantener los pies a salvo
en la soledad de la guerra
es un sortilegio.
Entre los pastizales recobrados
o por lo menos recordados
están los cánticos ancestrales,
en la madre,
en la raíz del flor amarillo: el arrullo
y en ti,
siempre en ti,
la turbulencia del caos que reacomoda.
El polvo se hará hueso,
el hollín matiz
y en el fondo,
se hará la chispa que dio origen a este mundo.
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