Salmo

De sangre sus lágrimas y su lengua;

Y sus ojos: flamígeros como el cielo

Trastornado que habló en Sodoma.

Mi alma transpira angustia

Y mis manos agonizan lúgubres;

Clama la mirada ardiente en el rencor

Llorando la calma alguna vez en vida

Y ahora boga en el limbo

Burlándose de mi inextinta fiebre asesina...

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lunes, 1 de noviembre de 2010

Compás

Desliza tus pestañas sobre mi piel
y fuma de mis suspiros esta noche,
las que vienen,
haz lo que te venga en gana.

Juzga mi saliva
sin miedo
contamina con el hedor de tu sangre sagrada
mis infiernos frescos de pan y cordero.

Allí está tu ofrenda,
para este Dios que desconocí siempre.

Haz lo que te venga en gana,
no esta noche,
sí las que vendrán,
celestes o gualdas,
exangües o preñadas…
…libres.

Lacera mi obligo con tus verdades
o mejor con tus mentiras,
para vivir donde debí morir
morar donde debí nacer,
creer lo que pude ver
o quizás llorar lo que pude engendrar.

Resiste mi insulto
y vuelve a juzgar mi falo
y mis rodillas,
para que mi herencia de elemental transmutado
te infecte sin remedio y hasta los huesos.

Aspira mi lengua
y fuma otra vez de mis suspiros,
sin miedo,
esta noche,
las que vienen,
haz lo que te venga en gana.

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Argonautas y Cristos Paganos; Magdalenas y Judas embarcados en este viaje

Salmo

De sangre sus lágrimas y su lengua;

Y sus ojos: flamígeros como el cielo

Trastornado que habló en Sodoma.

Mi cuerpo se pudre de desquicia

Y mi pecho purulento de lombrices

Gime plañidero retorciéndose en el fango,

Desdibujando la luz,

Blanqueando toda sonrisa que cíñese de mis labios

Que vomitan negros timbres iracundos.

Musadictos