Rehice mis trampas de antojos y conciencia,
mis rodillas entendieron tus pasos
y llegue de bruces,
en traición
lord y veguero.
Ya mis llagas de perro
no pululan lástima,
escupí las derrotas
y me burle del ocaso,
sus zancos y hasta la letanía.
Alguien esparció polvos esta noche,
hasta los huecos de la carretera se ocultaron
y al fin,
alguien amó…
Ya no hay gritos selváticos,
gargantas verduzcas
ni demonios sueltos,
las amarras aromáticas no llegaron.
Montes y silencio están en flor,
la oscuridad hizo su rezo,
por ti,
por ser,
por estar.
La cuerda esta en el cogollo...
…no para ti, para mi.
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