Establecidos los huracanes sobre las
testas, los chorros de nubes naranjas desataron sus leches y bordearon las
galaxias del interior humano. Allí las ideologías se revelaron y no faltaste
tú, ni la tuya. Esta Mesopotamia florece con las primeras lágrimas del mayo dulce
y hasta los mangos se multiplican. A falta de Cristo, Quetzacoátl abriendo la
senda, Oshun protegiendo la sangre… la luna se hizo carne y entre sus piernas
quiere surgir en luz.
ANSÍE...
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Ansíe ver nuevamente tu sonrisa,
inundando tu faz
dejando a un lado tu antifaz,
de pena solapada
y desgano sin prisa.
Ansíe
como mariguanero angustiado
ro...
Hace 13 años
1 comentario:
¡Muy Hermoso poema!
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