Cubrió el universo con verbo
y más…
Sana…
Señor…
dame agua.
Solo un sorbo
Para limpiar la boca.
¿Te vas a caer?
No,
así estoy bien.
No te duermas.
Siete cuerpos en la habitación
ahora tibia.
¿Cuál de ellos vive?
La octogenaria que ora:
sana,
Oh Señor,
Sana;
Mientras las aceras se disputan
las pestes
y las almas.
Inicia en la oscuridad,
solo quien proviene
del fango aprieta la adarga
y la soga.
¿Te sirve?
No importa
si la mula camela a la montaña,
no importa,
si el pedregal recibe la semilla,
no importa,
el cenit siempre será
el punto
más alto de este
primer círculo.
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