Salmo

De sangre sus lágrimas y su lengua;

Y sus ojos: flamígeros como el cielo

Trastornado que habló en Sodoma.

Mi alma transpira angustia

Y mis manos agonizan lúgubres;

Clama la mirada ardiente en el rencor

Llorando la calma alguna vez en vida

Y ahora boga en el limbo

Burlándose de mi inextinta fiebre asesina...

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lunes, 11 de enero de 2010

Blasfemia

Descubre tus pies y deja tus llagas al aire
mientras el tiempo hace lo suyo.

El desdén camina despacio
y abre todas las venas a su paso,
de pronto surgió un Hombre,
con hambre quizás,
sólo y desterrado de un vientre cualquiera...
Ese hombre -un pagano pudiera ser-
miró a su alrededor y gritó a la tierra:
-No dejes de buscar, pues la Biblia no es la única palabra de Dios.

Allí quedó, muerto tal vez,
viviendo en el infinito, puede ser.

Descubre tus llagas,
pues la miseria humana no tiene asidero en la razón.

2 comentarios:

Alex dijo...

Saludos mi hermano!!! Excelente, Dios te bendiga... Sigue produciendo arte en pro de nuestra literatura...

Proarepa y Pronutricos dijo...

Gracias Hermano... tu comentario es muy importante.. Un abrazo

Argonautas y Cristos Paganos; Magdalenas y Judas embarcados en este viaje

Salmo

De sangre sus lágrimas y su lengua;

Y sus ojos: flamígeros como el cielo

Trastornado que habló en Sodoma.

Mi cuerpo se pudre de desquicia

Y mi pecho purulento de lombrices

Gime plañidero retorciéndose en el fango,

Desdibujando la luz,

Blanqueando toda sonrisa que cíñese de mis labios

Que vomitan negros timbres iracundos.

Musadictos