Despejé mis manos de Dios
Y mi mirada de Demonio la dejé,
Ya no quise ser más que piedra,
Ni morir por nadie,
Ni aún nacer por todos.
He de abandonar esta carcasa
Y no seguir jadeando de ira,
Dejar que caigan las prístinas oscuridades
Del amanecer envejecido]
Y retirar mis mantas del catre que me dio
Calor]
Al fin y como un sortilegio mal habido,
Recordaré de donde soy…
¿Saber es conocer?
Abrí la caja de las pesadillas,
Las que entre duermevelas acechan
Y no descubrí más que vivencias roídas,
Contaminadas por los presagios
Y decidí estar yerto…
¿Decidir es libre albedrío?
Me habló una criatura alba
Y me indicó el camino:
-¡Por aquí! ¡Este es el sendero!
¿Es una senda que comienza
O es acaso sólo una vereda que termina?
17-01-2010
1:30 PM
1 comentario:
Saludos.
Gracias por pasar as mi blog.
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