Salmo

De sangre sus lágrimas y su lengua;

Y sus ojos: flamígeros como el cielo

Trastornado que habló en Sodoma.

Mi alma transpira angustia

Y mis manos agonizan lúgubres;

Clama la mirada ardiente en el rencor

Llorando la calma alguna vez en vida

Y ahora boga en el limbo

Burlándose de mi inextinta fiebre asesina...

Buscar este blog

sábado, 2 de enero de 2010

La hora de los Gatos

¡Despierta, abre tus sentidos!

¡Levántate, deja tu sangre correr!

Llegó la hora de los gatos,

Con ella alaridos difusos,

Cánticos extraños que ornan la noche.


¿Qué hora es? ¿La misma?


Llegó la hora de los Gatos,

Entidades que deambulan las calles,

Rincones y veredas de este pueblo.


¿Cuál pueblo? ¿El mismo?


Cuando llega la hora de los gatos

Fluyen del centro de la tierra

O de la dimensión de la nada,

Todos los temores y todos los llantos.


Corretean por las aceras y por el pavimento,

Como si quisieran jugar al escondite en espacios públicos.


La hora de los gatos da vida a la ciudad;

Es como si el silencio molestoso de la noche

No fuera tan silencio sin el chillido de los gatos.


En la hora de los gatos

Se descubren los finales.


¿Son ángeles o demonios?


Ellos se hacen dueños de la ciudad,

Hurtan la mesura y regalan el desacierto,

Descomponen el oxígeno que ha regalado el caluroso día

Y lo convierten en nicotina.


¡Déjalos! ¡Esta es su hora!

No persigas los minutos que se escapan

Déjalos a sus anchas para que sean.


Si decides no llegar

Es porque tu conciencia así lo dicta.


La hora de los gatos ha terminado,

Entre semiluces y medias noches se ha ido,

Pero no te inquietes,

Pues la hora de los gatos volverá,

Mañana quizás, siempre tal vez.


Cuando cualquiera de los días

Se conviertan en domingos solitarios,

Y todos los meses dejen de ser abriles,

Es porque retornó una vez más la hora de los gatos,

Y con ella se descubrirán nuevos finales.


¿Nuevos finales?

31-12-2009

9:50 AM


Último día

¿Te parece justa la espera?

Responde o calla….

Los albores saben de espera,

El tiempo no.


¿Te parece justa la espera?

Los pasos se detienen distraídos

Por la ilusión de haber llegado.


¿Te sirvió de algo el camino?

Guarda ese secreto para el final,

Ese que te alcanzará en silencio

Sólo esperando que le abraces,

Que le asumas inconsciente

Y con tus extremidades cansadas.

31-12-2009

10:05 AM





Espera

Las manos entretejidas al dorso de la testa

Y la mirada perdida para siempre.


Una llamada inesperada

Irrumpe el viaje humeante,

Y entre la mezcla salobre

De un tumulto de almas

Parecen desaparecer esperanzas,

Pretenden eternizarse palabras

Y peor aún, tú no llegas.


Simulaciones casi perfectas

De caminatas tranquilas

Cursan los cuadros sucios,

Una y otra vez,

Reiterando angustias raudas.


¿Qué espera el día para morir?

¿Caricias quizás o un beso?


Ignora este bullicio quien muere,

Quien nace…pero tú,

Estás convencida quien merece continuar la senda turbia,

Nebulosa y rasgada de la vida.

31-12-2009

10:16 AM




Oración

¿Otro cigarrillo tal vez?


Sí… ¿¡Por qué no!?


Mézclense como uno solo

Vaho y humo,

Aliento y alquitrán,

Desespero y paciencia,

Por los siglos de los siglos:

AMÉN.

31-12-2009

10:19 AM

1 comentario:

Anónimo dijo...

Por los siglos de de los siglos amén... Que manera de concluir este poema... De verdad que te admiro...

Argonautas y Cristos Paganos; Magdalenas y Judas embarcados en este viaje

Salmo

De sangre sus lágrimas y su lengua;

Y sus ojos: flamígeros como el cielo

Trastornado que habló en Sodoma.

Mi cuerpo se pudre de desquicia

Y mi pecho purulento de lombrices

Gime plañidero retorciéndose en el fango,

Desdibujando la luz,

Blanqueando toda sonrisa que cíñese de mis labios

Que vomitan negros timbres iracundos.

Musadictos