¿Qué hacen los árboles
en las riberas de los ríos de betún
y concreto?
¿Por qué no están en el
centro
de estos remansos kilométricos?
¿O en todos los
espacios ciertos
o
imaginados?
No hacen falta autopistas elevadas
para el transito elemental.
Otro designio:
que cada segundo vuelva
a la naturaleza
un alma prisionera,
liberada de pellejos a los árboles
que pueblan las carreteras.
Así fue,
la enigmática evidencia
plaga los diarios,
los de ayer
y los de mañana.
Hoy,
sólo es una excusa para fundir
las mismas marcas de hace centurias,
envueltas en argumentos
contemporáneos.
No han cesado las tertulias.
25/01/2011.
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